Lullaby y la falda con tablitas de verde militar
Doblada como los perros dormidos en la calle. Molesta como los nudillos de su mano cuando está impaciente. Contenta como el gato que acaba de adoptar y que se desparrama sobre su cama y que se llama Vicente. Adolorida después de estar tantas horas de pie y después de estar tantas horas sentada. Cansada después de no ver nada interesante en días. Extasiada por nada en particular.
Y para Lullaby no es cosa de quedarse en la cama veinte minutos después que suena la alarma de su celular. Y no es cosa que su celular sea de prepago y de los más baratos. Y no es cosa de que haga demasiado frío y no quiera hacerle cariño a Vicente. Y no es cosa de que parezca una vieja loca y sola con un gato como esas locas viejas que viven en su edificio. Es cosa de saber que se acaba de comprar una faldita con tablas de verde militar y que de vez en cuando hace bien pensar incoherencias de corrido mientras no se puede dormir.






7 Comments:
...y una buena frazadita para acurrucarse más adentro de una misma...
Admiro su disciplina para perpetuar este personaje, pero quien lleva a quien, Carolina a Lullaby o Lullaby a Carolina?
Las incoherencias, siempre, son destellos de lucidez condensada, como la leche.
salu2
gran blog
Maicol
no sea ingrata: hágale cariño a Vicente, que los gatos son guateros infalibles
Un abrazo,
M.
Que interesante blog y que buena personaja.... poque es mujer...
Unos compañeros de universidad realizan una tesis con tu blog, me pareció interante y vine a visitarlo, ¡y qué sorprendida estoy!
Te agregaré sin duda a mis links
suerte y felicidades
Me pege leyendote, desde tu primer post, no me he leído todos claro, pero si muchos, en los dos bloggs. Me gusto.
Y te encontre en litterae y en indie. También buenos.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home