Lullaby, the glass door and someone else

Aparecía a veces; si quería sólo en la noche; si quería sólo en el día o sólo cuando éste se terminaba. Miraba hacia adentro como queriendo realmente saber quién estaba detrás del ventanal. En momentos se detenía, miraba hacia el suelo y se quedaba ahí como esperando seguir, como esperando huir. A Lullaby le agradaba verlo tanto como le agradaba ver poquísimas cosas. A veces quería salir a saludarlo, hablarle, decirle cualquier cosa y volver a entrar a su trabajo. A veces Lullaby lo hacía. A veces Lullaby se arrepentía de no hacerlo más seguido.
Detenida en el tiempo, con su traje de señorita, con su postura de chica con tacos, con su pelo color miel, con su vestido rojo de los viernes, y con sus horas frente a los pasajeros que llegan al hotel, Lullaby se transforma en la mejor actriz para no recordar esos días que pasó arrojada como un pez muerto en la playa pensando en nada importante; ni siquiera en los días que venían, ni siquiera en el hecho que pasaban tan lento como él… mientras intentaba acercarse al ventanal, mientras la observaba desde afuera y mientras olía cada planta de cada jardinera que rodean al hotel. Sólo un par de veces Lullaby lo acarició y creyó que era lo máximo.






7 Comments:
pense que ya no volverías
eliminaría la reiterada siutiquería del título en inglés...
un poco de patriotismo no le viene mal a nadie, ni siquiera a Lullaby
Estamos en Chile y no todo el mundo sabe inglés. Creo que los títulos de tus relatos deben ser en español.
En mi opinión:
Los títulos de los relatos deben ser como al propio escritor le venga en gana.
Carolina Moro escribe tan de puta madre que tiene licencia para titular o no titular, el talento es lo que siempre está detrás de sus letras. Y por desgracia eso escasea en el mundo.
Es cierto lo que dice la persona de arriba, pese a que, muchas veces, he hallado aquí en sus letras, o mejor dicho no hallado aquí en sus letras, la emoción de la vida, del drama, de realidad misma.
Quizás se deba a que centra demasiada atención al decorado final, a lo superfluo, a como "suena" el relato, por sobre todo lo demás, quedando, la anécdota, relegada a un plano secundario cuando, justamente, debería ser lo contrario y principal donde ella debiera centrarse, claro, si efectivamente quisiera cubrir de esa sensible realidad y cercanía la estética, innegable, reconozcámoslo, de su escritura.
Pero al parecer no está ni ahí. Pues los títulos en inglés dejan al descubierto la falta de empatía, de la autora, hacia el lector (no todos sabemos inglés, por favor), además del snobismo patético que sufren muchos... semejante al de Luis Jara.
Niña Moro: No te pierdas, ¿ya?.
los titulos en ingles, hablan de que está repleto de gente que cita en inglés, y no tiene puta idea del inglés. Vos le preguntás algo, y ya no saben qué responder. Más alla de eso, cada uno hace lo que se le canta, aunque da un poco de pena eso. Y no sé si escribe de puta madre en españo, como dice alguien mas arriba.
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